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MC Tha: “Abran Los Caminos”

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Por Renato Barreto

Entre ritmos de funk y tambores de umbanda nació el arte de MC Tha. Criada en la periferia de São Paulo, Thais Dayane da Silva, de 26 años, comenzó a cantar a los 15 en los primeros bailes funk organizados en el distrito de Cidade Tiradentes, destacando como única MC femenina. Tras una pausa en su carrera, se licenció en Periodismo y retomó la carrera de cantante y compositora, consolidando su creación artística en la fusión entre ritmos brasileños, expresión religiosa, empoderamiento femenino y deconstrucción de prejuicios.

A comienzos de 2019, publicó el video “Rito de Passá”, canción y título de su primero álbum, dirigido por Rodrigo de Carvalho, en el cual evoca su propia espiritualidad y vínculo con los Orixás. Las escenas documentales fueron grabadas en Nazaré Paulista – Cantinho dos Orixás, en un día de ritual externo del “terreiro” de Umbanda Caboclo das 7 Pedreiras, localizado en la zona este de São Paulo.

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Revista Sur • Como mujer negra, figura de un movimiento musical periférico y practicante de Umbanda, ¿cuál es el papel de su arte; sea por las letras de las canciones, por la fusión de ritmos o por las imágenes de los videos, en potenciar diálogos entre realidades distintas?

MC Tha • El papel de mi arte es juntar lo que años atrás fue esparcido. Somos ricos en identidad: cultural y religiosa. Pero no es algo nuevo, viene de hace mucho tiempo, que lo liaron todo y nos metieron por la garganta un modo de ser blanco. Por eso nos pasamos toda la vida odiando quien somos, odiando a los nuestros, en el intento de seguir y estar en un patrón que nunca nos va a pertenecer porque no es nuestro por naturaleza. El funk surgió de las favelas influenciado por el miami bass, pero tomó una forma brasileña a través de los ritmos de los tambores de los “terreiros”. Pero el funk no lo entiende así, existe un distanciamiento. En las periferias ¡Dios es evangélico y punto! El resto es idolatría al diablo. Los negros no se reconocen como negros. Y ¿cómo desenraizar sin conflicto certezas que ya están tan firmes en las comunidades y hacerlo de forma que la gente comprenda que una cosa lleva a la otra? ¿Que aquella persona es negra, que hace funk; ritmo que bebió de los tambores del “terreiro”, y que ahí son adorados dioses negros? ¿Cómo hacer eso de manera que puedas entender y respetar tu propio cuerpo e historia? ¡A través del arte! Volviendo bien al comienzo y mezclándolo todo, con la certeza que está todo bien explícito dentro de la misma olla.

Sur • El sincretismo es una marcada característica de varios rituales religiosos en Brasil, muchos de los cuales tienen la música como elemento central. Partiendo del ejemplo de la portada de tu disco “Rito de Passá”, donde superpones las vestimentas religiosas a elementos visuales populares (gorra, gafas, sandalías), ¿cuáles son los otros sincretismos y mezclas que quieres alcanzar con tu trabajo?

MC Tha • Yo parto siempre del funk porque fue lo que despertó mi sentido artístico. A medida que iba caminando me fui dando cuenta de otras cosas, como la no valoración de todo lo que es producido en nuestro país; más aún, el desprecio y la deslegitimización de todo lo que es producido directamente en las periferias, el tamiz de los patrones y la no laicidad brasileña. Mi mezcla es continuar desobedeciendo todas esas reglitas: afirmar la preferencia religiosa, dar más oportunidades a artistas periféricos y marginados, luchar por la clasificación del funk como MPB, reactivar el recuerdo de la cultura brasileña, rica y plural. ¿A quién se le ocurre anular la cultura, religión y colores brasileños?

Sur • Ante al recrudecimiento de la intolerancia religiosa en Brasil en los años recientes, especialmente dirigido a las religiones de matriz africana, ¿cómo es de importante para ti plantar cara y profesar tu fe abiertamente y sin pudor en cuanto artista?

MC Tha • Fui criada en Cidade Tiradentes, extremo este de São Paulo, y desde pequeña he visto muchas cosas duras a mi alrededor. Y mi madre siempre decía que no hay término medio. Estoy segura de que eso formó mi carácter de tomar las riendas de mi vida desde muy temprano. Tenemos que tener la valentía de ser quien somos. Hablar sin miedo de nuestras preferencias.

Hoy soy consciente de cómo es de importante eso para la gente porque MC Tha se ha ido convirtiendo en esa gran red de apoyo y seguridad, tal vez. Pero antes solo me veía como un ser humano normal viviendo la vida dentro de su religión.

La intolerancia religiosa gana fuerza justamente porque gran parte de los fieles de iglesias evangélicas están dominando todo con un discurso de odio camuflado de palabras de Dios: en las periferias tienes iglesias en cada esquina, predicación en la plaza pública, horario en TV, sin hablar de la bancada evangélica. ¿Y dónde están los practicantes de religiones afro? Entiendo el miedo, pero necesitamos respetarnos para que nos respeten. ¡Y no respetarse a uno mismo comienza cuando negamos nuestra propia fe, nuestro propio pueblo y santo!

Sur • La letra y el vídeo de «Rito de pasar» están cargados de referencias rituales. ¿Podría hablar un poco sobre el proceso creativo de este video y qué representa en el comienzo de su nueva fase?

MC Tha: Escribí «Rito de pasar» cuando rompí las cadenas que me impedían dedicarme totalmente a la música. Fue muy puntual la influencia que recibí dentro del terreiro (casa de candomblé y umbanda) y la confianza que tuve a partir del momento en que entendí mi naturaleza y arraigué mi espíritu dentro de la mediumnidad. Me siento más tranquila y más sabia para lidiar con varias cosas. En Rito de pasar yo transbordé todo mi encuentro con lo sagrado como forma de saludo y gratitud. La naturaleza lo explica todo y los rituales de paso son diarios. Cuando terminé de escribir, entendí como la canción tenía que ser – mi trabajo musical está muy guiado por mis intuiciones: entendí que sería algo para confundir, pero aclarando. Guardé la letra por un buen tiempo hasta intuir que un día cualquiera yo iba a hablar con Tide (DJ y productor), que solo él lograría imprimir eso en la producción musical. Cuando hablé con él y le expliqué, él me dijo que estaba precisamente haciendo una investigación sobre a semejanza entre el jongo y el funk. Después de producir la canción, me puse a pensar en el video, quería que tuviera algo relacionado a los rituales de umbanda, pero no fuera nada irrespetuoso o falso o plastificado. Conocí Rodrigo de Carvalho y entendí que él necesitaba ver un ritual nuestro y él fue e hizo algunas imágenes. Un mes después grabamos el video y con el permiso de mis padres de santo (pais de santo), durante la edición, incluimos las escenas del ritual en determinadas partes del video. Esas escenas están afirmando todo lo que ocurre antes y después, mi escena sola: el baño, el incienso, las danzas, las velas. Fue esencial tener esas imágenes en medio del video para no tornarlo algo fantasioso. La Umbanda no es fantasía.

Entrevista realizada en agosto de 2019 por Renato Barreto (Revista Sur)