Entrevista Entrevista

Guardia indígena y la defensa de derechos humanos

Una experiencia desde Colombia

Jason Devitt

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Entrevista de Maryuri Mora Grisales

La Guardia Indígena se concibe como organismo ancestral propio y como un instrumento de resistencia, unidad y autonomía en defensa del territorio y del plan de vida de las comunidades indígenas. No es una estructura policial, sino un mecanismo humanitario y de resistencia civil. Busca proteger y difundir su cultura ancestral y el ejercicio de derecho propio. Deriva su mandato de las propias asambleas, por lo que depende directamente de las autoridades indígenas.11. "Componente Guardia Indígena,” Consejo Regional Indígena del Cauca, (s.d.), visitado el 31 de julio de 2020, https://www.cric-colombia.org/portal/proyecto-politico/defensa-vida-ddhh-cric/guardia-indigena/.

Defender la tierra y el territorio en un país como Colombia no es una labor sencilla. La violencia colonial y versiones actualizadas de “desarrollo” continúan teniendo sobre el territorio y las poblaciones originarías efectos altamente perniciosos. La guerra interna que arrastró por más de 60 años al país en un caudal de desplazamientos, hambre y muerte afectó principalmente a poblaciones indígenas, campesinas y negras. Y son estas mismas poblaciones que lideran la resistencia, la organización colectiva y diferentes formas de defensa de sus derechos.

La guardia indígena es un esfuerzo colectivo y voluntario por defender la vida a través del ejercicio del derecho propio, la resistencia pacífica, el uso de legislación indígena, la defensa de los derechos humanos y la promoción de la paz en territorios marcados por la violencia.

En un corto, pero enriquecedor diálogo con Juan Carlos Chindicué, integrante de la guardia indígena, del departamento del Cauca (región predominantemente indígena, de etnia Nasa) la Revista Sur tuvo acceso a uno de los muchos rostros de una lucha ancestral por la defensa de la vida y de la autonomía de los pueblos indígenas en Colombia.

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Revista Sur • ¿Cómo se constituye la guardia indígena colombiana?

Juan Carlos Chindicué • El tema de la guardia indígena viene de mucho tiempo atrás, cuando era guardia cívica. Desde La Gaitana22. La Gaitana fue una heroína indígena del siglo XVI, cacica de Timaná en los Andes colombianos. Lideró a los suyos contra los conquistadores españoles entre 1539 y 1540. y Quintín Lame.33. Manuel Quintin Lame (1880-1967), líder indígena colombiano, luchó por la tierra y la identidad del pueblo Paez o Nasa e inspiró varios procesos de lucha, incluyendo El movimiento armado Quintín Lame, una guerrilla indígena activa de 1984 a 1991. En ese tiempo se le llamaba guardia cívica, la que hacia el control y era la encargada de la logística de algunos eventos; como colaboradores de la comunidad de apoyo de los cabildos44. Cabildo es una entidad pública especial, cuyos integrantes son miembros de una comunidad indígena, elegidos y reconocidos por ésta, con una organización sociopolítica tradicional, cuya función es representar legalmente a la comunidad, ejercer la autoridad y realizar las actividades que le atribuyen las leyes, sus usos, costumbres y el reglamento interno de cada comunidad. “Cabildo Indígena,” Mininterior, (s.d.), visitado el 31 de julio de 2020, https://www.mininterior.gov.co/content/cabildo-indigena#:~:text=Es%20una%20entidad%20p%C3%BAblica%20especial,atribuyen%20las%20leyes%2C%20sus%20usos%2C. y de los resguardos. Esa era la guardia cívica en ese tiempo.

Con la Constitución de 1991, ahí entramos como movimiento indígena.55. En 1991, con la nueva Constitución, se reconocía a Colombia como un Estado pluriétnico y multicultural, y se incluyeron disposiciones para proteger a las comunidades indígenas. Después de la masacre del Nilo [donde fueron asesinados 21 indígenas],66. La Masacre de El Nilo o Masacre de Caloto fue un ataque perpetrado contra indígenas de etnia Nasa en el municipio de Caloto, departamento del Cauca el 16 de diciembre de 1991 por miembros de la Policía Nacional de Colombia y civiles armados. Ver: “El Nilo”, Rutas del Conflito, (s.d.), 31 de julio de 2020, https://rutasdelconflicto.com/masacres/el-nilo. la guarda se comienza a estructurar. Durante ese tiempo, en 1993 y 1994 llegaron muchos jóvenes, mujeres, niñas/os y adultos a integrarse a la guardia. Pero, no tenía mucha fuerza. No había una estructura fuerte para garantizar la guardia indígena. Y el proceso organizativo se debilita. En el año 2001, la guardia indígena vuelve y retoma lo que quedó pendiente. En ese año se fortalece con aproximadamente unos 3,000 guardias indígenas, y comienza a hacer el trabajo de fortalecimiento dentro de los territorios indígenas, como guardia indígena, Kiwe thegnas [cuidadores del territorio], para el control territorial y el plan de vida: salvaguardar la vida. Desde ese año hasta el día de hoy, así se ha fortalecido la guardia.

La guardia indígena nacional también nace de la minga indígena.77. El 12 de octubre de 2008 se congregaron entre 45.000 y 60.000 indígenas de diferentes etnias, principalmente Nasa, para marchar aproximadamente 120 kilómetros desde Santander de Quilichao, departamento del Cauca hasta Santiago de Cali en el departamento del Valle del Cauca. Uno de los puntos de la minga era reconocer a la guardia indígena a nivel nacional. El gobierno aceptó esa petición por parte del movimiento indígena y hoy a nivel nacional somos reconocidos, como también la guardia cimarrona.88. “Guardia Indígena y Cimarrona: Una Vida de Resistencia,” Pares, 21 de marzo de 2020, visitado el 31 de julio de 2020, https://pares.com.co/2020/03/21/guardia-indigena-y-cimarrona-49-anos-de-lucha/. Falta ante el ministerio el reconocimiento de la guardia campesina, pero está en proceso.  Estaríamos hablando a nivel nacional, contando con todos los pueblos, de unos 33mil o 34mil guardias indígenas en Colombia.

Sur • Cuéntenos sobre usted, su historia familiar y comunitaria en la guardia indígena

J.C.CH. • Yo soy nacido en esta ciudad [Cali]. No vengo del territorio ancestral. Nací en esta ciudad y mis estudios fueron aquí.  Más o menos a los 18 o 19 años busqué la oportunidad de irme al departamento del Cauca, especialmente para el norte, a buscar mis raíces. El impulso se dio por causa de mi apellido [apellido indígena].  Yo comienzo a hacer ese caminar comunitario allá en el norte del Cauca, especialmente en el resguardo de Toez Caloto. Comienzo a integrarme con el tema del cabildo, con el tema del movimiento juvenil del Cauca e ingreso como guardia indígena. Y ahí comienzo ese impulso como guardia. Al principio, pues yo lo tomaba como una distracción, pero cuando uno está dentro, cuando comienza a tomar la formación como guardia, comienza a tomar conciencia del proceso organizativo…  Ahí ya le nace portar el bastón. Comienza uno a tomarle cariño al proceso, al bastón, a la guardia indígena. Y bueno, así comienza ese caminar comunitario mío.

Después de un problema familiar, retorno a la ciudad. Aquí en Cali ingreso a trabajar en empresas. Lo que había aprendido en el Cauca lo sigo llevando en la cabeza, tratando de fortalecerlo, pero hubo un tiempo en que me estaba desconectando del tema organizativo indígena. Y entonces comencé a frecuentar un sitio que se llama El Parque de las banderas, aquí en la ciudad de Cali, donde se reúne casi todo el personal de nosotros. Nuestra gente: hombres y mujeres [indígenas] se reúnen a cada ocho días. Tuve la oportunidad de conocer a varias compañeras y compañeros en ese parque, de integrarnos e interactuar. De conocer historias. Había compañeros/as que nos contaban sobre sus problemáticas en el contexto ciudad. Cada ocho días fui conociendo nuevos compañeros y nuevas compañeras que estaban en la ciudad.

En ese tiempo, tuve la oportunidad de conocer a un grupo de mujeres que estaban con una fundación y venían trabajando el tema de “trabajadoras del hogar”. Ellas le dicen así porque la expresión de “empleadas domésticas” es como domesticar a la mujer, ¿no? Entonces ellas le cambiaron ese nombre y le pusieron “Trabajadoras del hogar”.  Ahí yo entro a colaborarles con su fundación, en cabeza de una de la compañeras que era la presidenta (una de las fundadoras), Carmen Rosalba Gurrute Sánchez que hoy en día es mi compañera, mi esposa, la mamá de mis hijos. Nos fuimos conociendo en ese proceso de encontrarnos todos los domingos. Ahora es mi compañera y mamá de mis hijos. Llevamos casi 12 años de estar juntos. Y ahí nace el proceso familiar y comunitario.

Mi hijo mayor Sekyu Chindicue Gurrute nace en el territorio ancestral, del resguardo indígena el Totoró (zona oriente). A él la mamá le va enseñando toda esa sabiduría, el conocimiento del proceso organizativo indígena. En ese trayecto también llega Juan Diego Chindicue Gurrute [su segundo hijo]. No alcanzamos a agendar para que nasciera en territorio indígena, así que él nace en la ciudad de Cali, y de ahí en adelante, todos cuatro comenzamos a salir.

A Sekyu lo sacábamos a las marchas, lo llevábamos cargado en la espalda. Lo mismo a Juan Diego. Ellos nunca supieron que era un coche o un corral ¡nada! Desde pequeños, desde que aprendieron a caminar ya los teníamos en ese proceso de guardia y de lo comunitario. Con el pasar del tiempo, ellos se van ganando su simbología que es su chaleco, su bastón,99. Bastón símbolo de la guardia indígena. Natalia Márquez, “Resistencia Pacífica: eEste Es El Poder del Bastón de Mando en El Cauca.” Pacifista, 7 de septiembre de 2018, visitado el 20 de julio de 2020, https://pacifista.tv/notas/resistencia-pacifica-este-es-el-poder-del-baston-de-mando-en-el-cauca/#:~:text=Lo%20llaman%20bast%C3%B3n%20de%20mando,es%20un%20s%C3%ADmbolo%20de%20paz. su pañoleta. Y así, poco a poco se van haciendo conocer, haciendo visualizar su formación como guardia indígena; no solo en la ciudad, sino en el departamento del Cauca y en otras partes también. Ellos son los niños que abren el camino a la guardia indígena, porque en ese tiempo se manejaba poco el tema de la niñez. Ellos [sus hijos] fueron los pioneros. Había muchos niños que los veían con su chaleco y bastón y así comienzan a tomarle cariño al tema familiar, a lo comunitario y a lo organizativo. Hemos sido un ejemplo como familia con el tema de la guardia indígena.

Seguimos esa enseñanza y no la hemos dejado. Al contrario, lo que hacemos todos los días es fortalecerla más.

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Sur • Háblenos sobre el significado del bastón que portan los integrantes de la guardia indígena.

J.C.CH. • La insignia del bastón de mando [un bastón de 80cm de largo, hecho con el árbol de chonta] es una simbología sagrada en la cosmovisión indígena. Es una conexión, un puente de energía, una fuente de conexión espiritual.

El poder del bastón está en su simbología de autoridad y de autonomía indígena. Muchos de los bastones son adornados con cintas de colores rojo y verde. “Rojo que significa la sangre que se ha derramado en este proceso milenario y el verde de la naturaleza, hermosa y diversa”.1010. “El Bastón de Kiwe Thegna Nos Motiva a Unirnos en La Resistência,” Consejo Regional Indígena del Cauca, 16 de octubre de 2019, visitado el 31 de julio de 2020, https://www.cric-colombia.org/portal/el-baston-de-kiwe-thegna-nos-motiva-a-unirnos-en-la-resistencia/.

Para nosotros, como pueblo Nasa, el bastón, en el caso de los hombres, es nuestra compañera, nuestra confidente, nuestra esposa, la que nos acompaña, la que nos susurra al oído, nos orienta. Cuando lo carga la mujer, el bastón es el compañero, el que la acompaña, la protege, la guía, le susurra. En este sentido, es una simbología importante, porque hemos aprendido a respetar tanto al hombre como a la mujer. A valorarnos y a respetarnos, sabiendo que ninguno es más, o es menos. Somos iguales.

Así, el bastón es un símbolo de autoridad, defensa y resistencia, pero nunca lo vamos a usar como un arma. El bastón de mando es la insignia del movimiento indígena, convocando a la unidad y a la resistencia como pueblo indígena.

Sur • ¿Cómo se entiende usted en cuanto defensor de derechos humanos?

J.C.CH. • Yo no tengo una formación, como otros compañeros que se han formado en el tema de derechos humanos, que han estado entre 4 paredes, que tienen títulos y diplomas ante la ONU. Yo no soy de esos. Para mí, la lucha por los derechos humanos ha nacido en la calle. Con la misma comunidad que hemos ido a defender ante desalojos, ante abusos por parte de las autoridades competentes como policía y ejército, o el gobierno municipal y departamental. Nosotros los hemos defendido “a capa y espada”, hemos estado con comunidades indígenas y afro-campesinas casi 24/7.1111. 24 horas al día, siete días a la semana.  Entonces la acreditación la ha dado la misma comunidad que hemos apoyado y respaldado. Y esa acreditación que nos han dado, ha servido para que las mismas instituciones, como fuerza pública y del Estado nos den oportunidad de participar como defensores de derechos humanos.

No ha sido una tarea fácil porque somos voluntarios, mi familia y yo. Somos gente que nos entregamos día y noche por el bienestar de estas comunidades, especialmente por los pueblos indígenas. Nosotros lo damos todo, lo dejamos todo en el terreno. Ser defensor no ha sido fácil, yo soy uno de los que ha sido amenazado en varias ocasiones. Tengo amenazas por escrito, tengo amenaza física ya y el gobierno a nosotros no nos tiene en cuenta. Siempre nos han negado la seguridad por parte del Estado. Pero a pesar de todo, caminamos, seguimos caminando con la confianza que siempre hemos tenido. Yo, por ejemplo, ando en transporte público, montado en moto, en masivo, en un bus, en un Jeepeto,1212. Nota de edición: El autor se refiere a los Jeeps Willys y otros modelos de camperos que en Colombia se convirtieron en una forma tradicional de transporte (económico) de mercancías y de pasajeros, principalmente en zonas rurales. a pie. A cualquier hora de la noche yo ando, y ando con la constancia de que he hecho las cosas bien, por el bienestar de una comunidad.

Por eso la invitación que uno hace es: más apoyo. Más apoyo por parte del Estado, más apoyo por parte de los entes de control, más apoyo por parte de la gente y de la comunidad. La mayoría dirá que nosotros los defensores de derechos humanos nos lucramos, nos enriquecemos o algo así. En el caso mío, soy una persona voluntaria, no tengo ingresos de ningún lado, lo hago con mucho cariño y con mucho amor, con una entrega al 100%. Vivo humildemente, pago arriendo como cualquier otra persona, pero eso no nos impide a nosotros de apropiarnos de ese tema. De esto, como defensor de derechos humanos, como líder indígena, como guardia indígena, que somos todos y todas desde los diferentes procesos organizativos indígenas.

Finalmente quisiera agradecer por el espacio y la oportunidad de hacer visible el tema de la guardia indígena, porque la guardia indígena somos todos y todas! No solamente los que cargan el chaleco, el bastón o la pañoleta, si no que somos todas y todos. Esa es la fuerza del movimiento indígena o la estructura del movimiento indígena. Seguiremos siempre defendiendo la vida, sin importar de quién es, sin importar el color, sin importar nada! Nosotros somos defensores de la vida y seguiremos defendiendo el territorio y seguiremos defendiendo nuestras comunidades y seguiremos defendiendo nuestras insignias del proceso organizativo indígena.

Entrevista conducida por Maryuri Mora Grisales en julio de 2020.

 

Fotos del archivo personal de Juan Carlos Chindicue.

Recibido en Julio de 2020.

Original en español.