Dossier Sur sobre armas y derechos humanos

“Cualquier arma puede ser un arma letal”

Maryam al Khawaja

La activista de derechos humanos describe el uso letal de armas menos letales para controlar las protestas en Bahréin - y su lucha para detenerla

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La rebelión popular contra el régimen de Bahréin comenzó en 2011. Los gobernantes de Bahréin actuaron con rapidez, pidiendo ayuda a Arabia Saudita y a los Emiratos Árabes Unidos debido al alcance de las manifestaciones. Le siguió una represión brutal que ha resultado en más de cien personas muertas, y miles de detenidos; hay informes detallados de desapariciones forzadas y muchos detenidos han sido torturados sistemáticamente. Muchos más han resultado heridos.

Sosteniendo esta represión está la utilización de Bahréin de las llamadas armas “no letales”, como el gas lacrimógeno y los perdigones. Esto ha dado lugar a que muchas de las atrocidades cometidas en el Estado del Golfo Pérsico hayan sido desestimadas a nivel internacional, tanto por Bahréin como por sus aliados. Sin embargo, los activistas de derechos humanos de la región continúan arriesgando su libertad y seguridad al insistir en que el régimen ha hecho poco por cambiar sus viejas costumbres.

Maryam al-Khawaja, que ayudó a impulsar las protestas iniciales y es codirectora del Centro por los Derechos Humanos del Golfo (Gulf Centre for Human Rights), es una activista de este tipo. Cuando fue sentenciada in abstentia, fue de hecho condenada al exilio, pero sigue, infatigablemente, llamando la atención del mundo a los constantes abusos de derechos humanos que están teniendo lugar en Bahréin. Antes, durante e inmediatamente después de las manifestaciones, trabajó para documentar las lesiones sufridas por los manifestantes tras ser atacados por las fuerzas de seguridad utilizando “armas no letales”. Estos descubrimientos confirmaron, si es que había alguna duda, que este nombre es un oxímoron, especialmente cuando es utilizado por ciertos regímenes represivos.

En una entrevista exclusiva para la Revista Sur, Maryam describe el verdadero impacto que estas armas tienen sobre la población civil. Habla del papel crucial que la sociedad civil debe desempeñar documentando su utilización, para facilitar así la responsabilización de las empresas que suministran estas armas. En particular, recuerda la exitosa campaña #stoptheshipment (detengan el envío) que generó una presión internacional masiva y resultó en la suspensión por parte de Corea del Sur de un envío de bombas de gases lacrimógenos destinados a las calles de Bahréin.

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Conectas Derechos Humanos • ¿Qué armas utilizan, y de qué manera, las fuerzas de seguridad de Bahréin contra la población civil?

Maryam al-Khawaja – Una de las cosas que hemos visto en Bahréin es la utilización de armas poco letales como armas letales. Si miras las listas que fueron recopiladas por el Centro por los Derechos Humanos de Bahréin (Bahrain Center for Human Rights) verás que el gas lacrimógeno ha sido una de las causas principales de muerte en Bahréin de los últimos 4 o 5 años, desde que comenzó la rebelión. Sin embargo, creemos que el número puede ser mayor que el documentado. El motivo de esto es que los médicos forenses han sido todos contratados por el gobierno de Bahréin, así que registran lo que les dice el gobierno que registren como causa de muerte. La lista de personas que han muerto por lesiones de gas lacrimógeno está limitado a los casos que hemos sido capaces de documentar: casos de personas expuestas a gas lacrimógeno que justo después murieron a causa de esto, o personas que fueron disparadas directamente en la cabeza con los bombas de gas lacrimógeno causando así su muerte.

El gobierno de Bahréin es inteligente porque sabe que si usara fuego real, recibiría críticas internacionales, especialmente cuando causara muertes extrajudiciales. Y cuando alguien como yo va y se encuentra con, por ejemplo, el gobierno alemán y les dice que el gobierno de Bahréin está utilizando gas lacrimógeno como arma letal o que está utilizando gas lacrimógeno de un modo excesivo la respuesta habitual es “Bueno, ¿y cuál es el problema? Nosotros también utilizamos gas lacrimógeno.” El gas lacrimógeno se ha convertido en un arma de control de masas tan común que no parece un asunto grave. Pero lo que la mayoría de gente no entiende es que en Bahréin el gas lacrimógeno se está utilizando de una manera que no tenía precedentes; trabajamos con Médicos en pro de los Derechos Humanos (Physicians for Human Rights) en un informe que examina esto en detalle. También puedes ver que en los videos que están saliendo de Bahréin, muchos de ellos disponibles en YouTube, hay decenas, si no cientos de videos que muestran como la policía antidisturbios de Bahréin entra en una zona residencial y dispara gas lacrimógeno, o se acercan a una casa y disparan gas lacrimógeno por la ventana. Y es que este tipo de uso sin restricciones, a menudo letal, está de hecho infringiendo casi todas las normas y regulaciones concernientes al uso del gas lacrimógeno como arma menos letal.

Conectas Derechos Humanos • ¿Cómo ves la insistencia de algunos en el nombre de “armas no letales”? ¿A partir de tu experiencia, deberían ser reguladas (producción, exportación, venta, uso) de un modo distinto a otros tipos de armas?

M. K. – Cualquier arma, se llame “no letal” o “menos letal” puede ser un arma letal, así que, ¿por qué tienen normativas distintas?

Pero la cuestión no es el arma o la normativa que la comprende. Es el país al que se la vendes. Una empresa sabe que cuando vende gas lacrimógeno al gobierno de Bahréin, ya esté clasificado como un arma menos letal o no, es muy probable que sea utilizado como arma letal. Además, ni siquiera sabemos qué tipo de cuestiones médicas van a aparecer dentro de 20 o 30 años debido al modo en que se utiliza el gas lacrimógeno en Bahréin. ¿Cuál será el efecto en miles de personas que han sido expuestas al gas lacrimógeno casi cada noche durante años? Así que la normativa debería enfocarse en a quién se le vende el arma y cómo esta está siendo utilizada, especialmente si hay un historial de un gobierno que la utiliza como arma letal.

Conectas Derechos Humanos • ¿De dónde provienen la mayoría de armas que se encuentran en Bahréin?

M. K. – Al comienzo, se compraba la mayor parte de gas lacrimógeno a NonLethal Technologies Inc., en los EE.UU. Desde 2012, hemos comenzado a presenciar un influjo masivo de gas lacrimógeno proveniente de una empresa de gas lacrimógeno brasileña, Condor; de hecho hemos visto bombas que demuestran que han sido vendidos tan recientemente como 2014.

El gobierno de Bahréin también ha estado utilizando perdigones, que normalmente se usan para cazar pájaros; la segunda causa de muerte después del gas lacrimógeno. También son considerados un arma menos letal, pero a corta distancia pueden volverse muy letales. Hemos visto un número de niños y adultos que han muerto a causa del uso de perdigones. La empresa que nosotros sabemos que está vendiendo al gobierno de Bahréin está basada en Chipre – VICTORY Cartridges.

Se nos dijo que Rheinmetall Denel Munitions, la empresa alemana/sudafricana de la que encontramos bombas de gas lacrimógeno en Bahréin, no está vendiendo las armas directamente a Bahréin, sino a los Emiratos Árabes Unidos (EAU). Sospechamos que aunque hay un acuerdo de usuario final entre Sudáfrica y los EAU, los EAU están dando el gas lacrimógeno al gobierno de Bahréin. Todavía no hemos conseguido pruebas, pero esto es algo que debería investigar Sudáfrica y si descubren que los EAU han infringido el acuerdo y que han estado enviando el gas lacrimógeno a Bahréin entonces tienen que suspender cualquier acuerdo que tengan.

Lo que es más preocupante es Brasil vendiendo gas lacrimógeno directamente a Bahréin cuando hay casos e informes muy bien documentados, y un reconocimiento internacional, sobre cómo se está utilizando el gas lacrimógeno en Bahréin.

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Conectas Human Rights • ¿Cómo evalúas el papel de las organizaciones/movimientos de la sociedad civil local documentando la utilización de armas (de fuego real y menos letales) y la creciente concientización de las violaciones de derechos humanos en el terreno?

M. K. – Al comienzo la gente en Bahréin creía realmente que la documentación [realizada por la sociedad civil] serviría de algo. No tuvimos que ir por ahí convenciendo a la gente que documentase, lo hacían por sí mismos, y es por eso que vemos cientos de videos, incluso de muertes extrajudiciales; porque la gente estaba sacando automáticamente sus cámaras e intentando documentar tanto como podía. El problema era que la gente no era consciente de cómo realizar la documentación, por lo que acababas viendo, en los videos, cajas llenas de bombas de gas lacrimógeno en las que no se podían leer las etiquetas para saber cuando y donde fueron manufacturados. Así que una de las cosas que tuvimos que trabajar fue enseñar a las personas cómo había que tomar las fotos de las bombas para que las pudiésemos identificar. Cuando se trata de rendición de cuentas, cuando se trata de lograr una metodología legal, la fecha de expiración, dónde fue manufacturada y el nombre de la empresa son cruciales, y si la información no existe entonces no podemos hacer nada.

Por desgracia, en 2015 esa creencia en la importancia de la documentación en cierta medida ya no existe. Muchas personas no sienten que la documentación que han estado realizando durante los últimos cuatro años haya provocado ningún tipo de verdadera rendición de cuentas. Hasta que seamos capaces de exigir realmente responsabilidades a las empresas y los gobiernos por vender estas armas, las cuales están siendo utilizadas para matar a personas, vamos a encontrarnos cada vez con menos personas que crean en la importancia de la documentación. Esto no es solo frustrante sino un golpe muy serio a nuestro trabajo, ya que sin la documentación, por supuesto, no podemos realmente avanzar.

Conectas Human Rights • ¿Entonces, pides a la población civil que continúe la tarea de documentar, tomar fotografías y grabar videos de estas armas?

M. K. – Sí, sin duda. Ésta es una de las cosas que intentamos hacer, pero se está volviendo cada vez más difícil. Antes podías grabar videos en las manifestaciones. Ahora las manifestaciones son mucho más pequeñas, se las ataca mucho más rápido, y no hay espacio para estar ahí en medio y tomar una foto del bote. Y si estás llevando una cámara, te conviertes de inmediato en un objetivo. Nosotros, por supuesto, no podemos poner a las personas en riesgo, así que les decimos “Si pueden, tomen por favor una foto de esto. Si eso supone un riesgo, por favor no lo hagan.”

Conectas Human Rights • Hablemos de #stoptheshipment, un gran ejemplo de una campaña de la sociedad civil que nuestros lectores quizás puedan reproducir en otros lugares y en pro de otras causas.

M. K. – El Observatorio de Bahréin (Bahrain Watch) ha filtrado documentos de un buen samaritano que mostró que el gobierno de Corea del Sur estaba a punto de vender tres millones de bombas de gas lacrimógeno al gobierno de Bahréin, el equivalente a unas 4 bombas de gas lacrimógeno por cada ciudadano bahreiní. El documento filtrado era una propuesta, así que todavía estaba en proceso de ser negociado entre el gobierno de Corea del Sur y el gobierno de Bahréin.

El Observatorio de Bahréin creó una campaña en Internet en relación a la venta. Primero, comenzaron a colaborar con ONG surcoreanas, incluyendo a Amnistía Corea del Sur. Después pusieron un formulario en Internet, en su página web, mediante el cual la gente podía enviar un fax o un correo electrónico al Ministro de Exteriores en Corea del Sur, denunciando la venta de gas lacrimógeno al gobierno de Bahréin. La campaña #stoptheshipment facilitó tanto la participación de la gente que saturó completamente los sistemas de correo electrónico y las máquinas de fax del Ministerio de Exteriores en Corea del Sur. La campaña estuvo en marcha durante algunos meses antes de que Corea del Sur desistiese.

Uno de los componentes más importantes de la campaña fue llegar hasta las ONG surcoreanas locales, generando una verdadera concienciación en el país. Este apoyo local permitió, gracias a Internet y los medios sociales, que se lograse una divulgación masiva.

Un desafío aún mayor fue lograr el apoyo de ONG internacionales y la atención de los medios de comunicación. Gran parte de la atención y apoyo vinieron de hecho después de que la campaña lograra suspender el envío.

Conectas Human Rights • Para terminar, ¿cuáles son las ventajas y desventajas de enfocar una campaña en un agente empresarial en vez de únicamente en un gobierno?

M. K. – Hay pros y contras. Tienes el tema de cómo afrontar una empresa. La sociedad civil de la región tiene mucha experiencia en afrontar y criticar gobiernos pero tenemos mucha menos experiencia en afrontar empresas. Vemos que las empresas armamentísticas son mucho menos susceptibles a la presión internacional que los gobiernos y otras empresas que no producen armas. Esto hace mucho más difícil ponerles presión para que cambien sus políticas.

Vamos a profundizar más en cómo lograr afrontar estas empresas y cuando estén vinculadas con el gobierno también dirigirnos al gobierno, ya que normalmente, cómo vimos en Corea del Sur, afrontar el gobierno ayuda a garantizar que la campaña sea un éxito. Si el gobierno de Corea del Sur no hubiese estado involucrado en la venta de armas de la empresa surcoreana, creo que habría sido mucho más difícil lograr que la empresa misma detuviese la venta.

La sociedad civil internacional tiene que reunirse y desarrollar una estrategia contundente sobre el modo de proceder cuando se intenta afrontar empresas de armas y gobiernos que estén vendiendo armas que están siendo utilizadas en crímenes de guerra y violaciones de derechos humanos.

Maryam al Khawaja - Bahréin

Entrevista realizada en octubre de 2015 por Oliver Hudson y Thiago Amparo (Conectas Derechos Humanos).

Original en inglés. Traducido por Sebastián Porrúa Schiess.